Commissioning and Qualification (C&Q), tal y como la industria lo ha conocido durante décadas, está experimentando una transformación profunda. Si bien el paso del papel a lo digital es el cambio más visible, a medida que se adoptan sistemas digitales para agilizar la documentación, no es la única transformación en marcha.
La transición de la documentación en papel a sistemas completamente digitales también debe entenderse como un cambio cultural, con implicaciones reales en las personas, en el cumplimiento normativo e incluso en la forma en que los consultores abordan los proyectos y desarrollan sus estrategias de ejecución.
Los primeros pasos hacia el commissioning y la cualificación digitales pueden situarse en 2023, cuando una amplia mayoría de las empresas manifestaba su interés en adoptar herramientas digitales en sus actividades de C&Q de cara a 2024. Avanzando hasta 2025, más de la mitad de estas compañías ya utilizaban sistemas digitales de validación, una señal temprana de que este modelo se convertiría en el nuevo estándar del sector.
Con el avance de la industria hacia lo digital, puede afirmarse que esta transformación ha cambiado de forma significativa la manera en que se ejecutan y documentan las actividades de validación, aunque no ha alterado los principios fundamentales de calidad y cumplimiento que constituyen la base de C&Q.